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CRÓNICA DE UNA CORAL CONFINADA

Es lunes 9 de marzo. Nuestro Vocal de Relaciones Externas, Isabelo Núñez-Polo, habla con el Decano del Colegio, Roberto Salmerón: esa tarde no habrá ensayo porque se van a desinfectar los locales del Colegio. El principio de la pandemia…

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Un día después, el 10 de marzo, tras otro encuentro con el Decano, se nos comunica que “dadas las circunstancias y siguiendo las normas establecidas por la autoridad competente (es decir, la Comunidad de Madrid y el Ministerio de Sanidad), quedan suspendidos los ensayos, así como el resto de las actividades presenciales en la sede colegial hasta después de Semana Santa”.
En ese momento nos ponemos en marcha. Para empezar, comunicamos a los responsables de las Iglesias contratadas que suspendemos nuestras actuaciones de Semana Santa programadas para los días 29 de marzo y el 2 de abril. También se prevé la suspensión del viaje a Valencia y el concierto allí previsto para principios de junio, programado en compensación a la visita que nos había hecho el Coro valenciano Scholapiarum.
Siguen desarrollándose los acontecimientos: el 14 marzo, el gobierno decreta el estado de alarma y quedamos confinados como el conjunto de los ciudadanos en nuestras casas. La situación es grave, difícil, inesperada; pero la Coral reacciona.
Y…seguimos cantando
Los miembros de Coral nos ponemos manos a la obra ante la nueva situación y decidimos utilizar la música para hacer frente a la soledad y al miedo, como tantas veces ha ocurrido en la historia del mundo: la música ha abierto la puerta a la esperanza. Decidimos seguir cantando desde casa las obras que habríamos cantado en Semana Santa si el Covid-19 no nos hubiera aislado.
Las canciones se van distribuyendo por días: “Pueri hebraeorum”, lógicamente para el Domingo de Ramos; “Eram quasi agmus”; para el Lunes Santo; y, así, el resto de las obras ensayadas… “Sicut cervus”, “In monte Oliveti”, “Pan divino y gracioso”, “Stabat Mater”, “O Crux”; y el “Alleluia Benedicat nobis”, de Händel, para el Domingo de Resurrección.
Cada día más unidos
Apoyados en nuestro magnífico director, mantenemos el ánimo y el espíritu de trabajo a salvo; y, poco a poco, nos vamos sintiendo más unidos. Nos comunicamos vía wasap nuestras experiencias diarias, las ordinarias y las dramáticas;la muerte de algunos familiares de miembros de la Coral, pero también la curación de otros.
Acabada la Semana Santa vamos proponiendo el ensayo de otras canciones. Hay que seguir activos así que elegimos un repertorio variado, con canciones solemnes y otras más alegres y ligeras: “Signore delle cime”, “Gracias a la vida”, “Libre”, “Todas las mañanitas”, “Negra sombra”, “El sueño imposible” (de “El Hombre de la Mancha”), “Romance del prisionero”, “Prado verde y florido”, “La muralla”, “Viva la gente”, etc. Alguien envía la correspondiente versión en youtube, especialmente nuestra incansable soprano Concha.
Y, paralelamente, recurrimos a los buenos momentos para darnos ánimo; por eso nos intercambiamos fotos entrañables de cenas de los miembros de la Coral, o de felices acontecimientos familiares compartidos.
El día 20 de mayo recibimos un comunicado de nuestro Decano que, junto a su amable saludo, nos cuenta de las perspectivas inciertas de la reanudación de actividades en el Colegio; noticia que, aún esperable, nos llena de nostalgia y también de fuerza de voluntad y de esperanza. ¡Volverá el reencuentro y los ensayos en el Colegio cuando se den las condiciones óptimas para ello!
Desde aquí nos unimos a todas las personas y grupos diversos que trabajan en el Colegio y os enviamos un abrazo coral envuelto en esperanza.

Rafael González-Frías
Miembro de la Coral
web: https://sites.google.com/site/coralcdl/

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