Hermann Hesse (Narciso y Goldmundo)
Una puerta, Brandenburgo, es el símbolo de
Berlín, cinco pasos, inspirada en los Propíleos de la Acrópolis, el arco del
Triunfo con la cuadriga conducida por la diosa de la Paz, hoy de la Victoria,
ayer con la rama de olivo, ahora con la cruz de hierro y el águila. La puerta
invita a entrar ya no es tierra de nadie, es de todos.
Berlín, cinco caminos, hace poco dividida en el
Este y el Oeste, construida y destruida sobre aguas pantanosas, dañada y herida
en sus edificios y en sus gentes, la ciudad más controlada del siglo XX, es hoy
abierta, amable y solidaria.
Berlín, verde, llena de parques, con reliquias
del Muro convertido en una galería al aire libre nos habla del control Alfa, del
control Bravo y del control Charlie, en realidad Alfa y Bravo son las dos
primeras letras del alfabeto fonético, A, B y C la tercera, ésa sí inspira el
control o checkpoint Charlie. Imprescindible para entrar o salir del
Berlín soviético al Berlín americano. Hoy sólo es un testimonio turístico para
el recuerdo.
Un paseo bajo los tilos en Unter dem Linden,
calle hermosa y señorial aproxima a muchos rincones con siglos de historia.
¡Adelante!
2-
Un viajero vino a dar en una plaza rodeada de
espléndidas casas, muchas de ellas ornadas con pinturas o esculturas. Sobre la
puerta de una de ellas aparecía, enorme y gallarda, la estatua de un lansquenete
pintada en vivos y alegres colores.
Hermann Hesse
(Narciso y Goldmundo)
La gran plaza de los Gendarmes es el corazón de
la belleza berlinesa, la Alexander Platz
es el punto de encuentro, la Postdamer
Platz, que no era una plaza sino el cruce de
cinco calles se convierte en la cita para casi todo en la plaza- patio Marlene
Dietrich con el Centro Sony.
Para saborear toda la ciudad es imprescindible
subir a la Torre de la Televisión y visitar el Reichstag y llegar hasta
lo más alto de la cúpula de Foster. Delante de la explanada de la plaza de la
República hay que observar las placas conmemorativas que recuerdan los 96
parlamentarios asesinados por los nazis en 1933 y recorrer la avenida 17 de
Junio, nombre dado tras la reunificación de las dos Alemanias en 1990 en honor a
las 54 personas aplastadas por los tanques soviéticos y llegar a la columna de
la Victoria, la Goldelse.
La Iglesia Conmemorativa o Muela picada deja
constancia de los ataques aéreos por parte de los aliados en 1943.
La torre de la Radio, llamada cariñosamente El
Larguirucho queda chiquita frente a la de la T V que representa la ciudad junto
con el Oso y los muñecos de los semáforos.
La puerta de Bandenburgo es el símbolo
horizontal, la Torre de la T V es el vertical.
El Ayuntamiento Rojo, por su color, recupera su
función en 1991 cuando Bonn deja de ser la capital a favor de Berlin. Al lado
está el barrio de San Nicolás con la Iglesia hoy museo. Fue la cuna de Berlín
junto al río Spree que presenta con orgullo la escultura ecuestre de San Jorge.
Es un rincón entrañable y encantador.
En arquitectura hay que nombrar a Federico
Schinkel, el artista que crea escuela con más obras en su haber: el Museo
Antiguo, la Sala de Conciertos, el Auditorio, Klein Glienicke, el Castillo Tegel,
Friedrichswerdersche Kirche, la Nueva Guardia con la escultura de la Madre que
llora la muerte de su hijo, también se encargó de la restauración del Arsenal de
Armas, entre otros.
La visita a la ciudad lleva a la Universidad
Humboldt donde impartieron clases 27 premios Nobel. La Cómoda, Die Commode,
llamada así por su forma fue la biblioteca de palacio, hoy Facultad de Derecho
con la inscripción Nutrimentum Spiritus que burlonamente traducen los
berlineses: El espíritu –el alcohol- es alimento, en esa plaza Bebel tuvo
lugar la quema de unos veinte mil libros en 1933 por orden nazi. Una placa reza
así: Donde se queman libros finalmente se queman también seres humanos, frase de
Heinrich Heine (1797-1856) Afortunadamente hoy los berlineses tienen como
principio haz lo que quieras mientras no molestes.
El rey Federico II de Prusia parece dar el
visto bueno a todo desde su caballo tanto a la Catedral protestante, a Marien
Kirche, iglesia de Santa María como a la Catedral católica de Santa
Eduvigis, a la Isla de los Museos como al Muro, al edificio de la Filarmónica
como al antiguo Palacio de las Princesas y al de Charlotenburgo como al
zoo, al Estadio como a los lindos patios de Hecke y seguro que mira con
tristeza las Piedras de Tropiezo que recuerdan a cada uno de los inocentes que
murieron en el Holocausto para que al recordar su nombre no caigan en el olvido.
Y hasta al gran número de turcos que viven en Berlín desde hace tiempo
manteniendo sus peculiaridades y el mercado Creuzberg regentado
fundamentalmente por ellos así como el barrio alternativo del Este cuya
arquitectura socialista sorprende, aunque es lo suyo, por la monumentalidad, no
hay más que pasearse por la avenida Karl Marx otrora avenida Stalin.
A la fuente Neptuno le queda custodiar las
demás fuentes, los ríos, los canales, los estanques y los parques.
El Palacio de Congresos, hoy sala de
exposiciones y conciertos, es para los berlineses la ostra preñada, ¿son
los alemanes cabezas cuadradas? ¿Tienen los berlineses retranca?
Desde el río por Landwehrkanal se puede
ver a la derecha el Paul-Lincke-Ufer con sus cervecerías típicas y a la
izquierda el mercado turco.
¡En marcha, una berliner!
3-
En el arte y en ser artista radicaba la
posibilidad de una armonización de sus más profundas contraposiciones o, al
menos, de una metáfora magnífica y siempre nueva para el dualismo de su
naturaleza.
Hermann Hesse (Narciso y Goldmundo)
Los museos son sin duda lo mejor de la capital.
El Museo Pérgamo con el altar de ese mismo nombre, la Puerta del Mercado de
Mileto, los azules de la Puerta de Ishtar, la Vía Procesionaria de Babilonia y
la Cámara de Alepo entre otros muchos tesoros hechizan.
El Altes Museum ofrece maravillas del Antiguo
Egipto, momias, familias, objetos, estatuas como Aquenatón, Amenofis y la reina
de todo Berlín, Nefertiti, ella sóla merece el viaje.
El Museo Bode cuenta con 66 galerías
inagotables de arte gótico y barroco, alemán e italiano, tiene una sala para
arte español con, entre otras joyas, un cuadro de Felipe II de Sánchez Coello.
La Antigua Galería Nacional estaba cerrada, su
exterior sugiere tras la doble escalinata un templo griego.
Lo fundamental es ver con los propios ojos
todas estas maravillas, extasiarse recorriendo la Isla y sus museos pues los
sentimientos van más allá que las palabras.
¡Otro paso!
4-
Del mismo modo que el amor de San Jorge es la
muerte del dragón, acción permanente, que llena los tiempos hasta el fin, así
también los esfuerzos de mi corazón están ya gastados y transformados en un
acontecer definitivo.
Rainer María Rilke (El testamento)
Berlín ha sufrido tanto por múltiples motivos
que es síntesis de belleza y de tristeza y parece imposible que siga en pie,
superándose, rehaciéndose para denuncia de un mundo loco y cruel.
Un paseo en barco por el Spree permite
contemplar a izquierda y derecha la vida misma con todo su esplendor y su
miseria, incluidos los edificios que desmontan pieza a pieza por aluminosis.
La frase de Ronald Rigan en 1987 frente a la
Puerta de Brandenburgo fue un desafío: Mister Gorbachov, abra la puerta y
derrumbe el muro, y así fue en 1989, en dos años desapareció la no
democrática de las dos repúblicas en favor de la Federal.
¡Todo un proceso!
5- El destino baraja las cartas, nosotros
las jugamos.
Schopenhauer
El mundo judío en Berlín tiene nombre propio:
la Nueva Sinagoga, el cementerio judío, el monumento a los judíos deportados
inaugurado en 2005 con 2711 estelas, el museo judío construido por Gerlach entre
1734 y 1735 con el añadido reciente en total contraste de Daniel Libeskind. Todo
ello precisa tiempo pero acaba iluminando como la estrella de David.
¡Hay que avanzar!
6-
Volvía el hielo a descender flotando por los
ríos, volvía a oler a violetas bajo el follaje podrido, volvía a correr
Goldmundo a través de los colores de las estaciones, a beber con ojos
insaciables los bosques, los montes y las nubes…
Hermann Hesse
(Narciso y Goldmundo)
La visita a Postdam tras pasar el puente de
Glienicke que une o separa el Oeste de Wansee y el Este de Postdam,
también llamado de los Espías, invita a recorrer la ciudad llena de villas
preciosas, tenía la muralla de 1722 con la puerta de los Cazadores,
La Nauener Tor
y la de Brandenburgo anterior a la de Berlín, el cementerio ruso, el
lindo barrio holandés, la iglesia de la Paz y el Palacio y los jardines Sans
Souci con el viejo molino, el rumor habla de la querella del molinero con el
señor del palacio y la tradición del flautista.
Callejear Postdam es trasladarse a un mundo de
cuentos.
En el Palacio Cecilienhof, al estilo
Tudor, que parece una casa de campo, tuvo lugar la Conferencia de Postdam en
1945 con la presencia del americano Truman, el británico Churchill y el
soviético Stalin para decidir el destino de Alemania y el futuro de Europa. El
general francés De Gaulle no fue convocado por considerarle colaboracionista.
Además de señalar las fronteras se trató de la desnazificación, la
democratización, la desmilitarización y la descentralización, las cuatro Des
para Alemania.
¡Todo un reajuste!
7-
Todo ser humano tiene una sensibilidad
potencial de artista.
Cartier-
Bresson
Quisiera encontrarme, ya sé que es pura
fantasía, con Bertold Brecht (1898-1956) y recorrer todo Berlín con él y
comentar sus obras y compartir un papel en La ópera de cuatro cuartos con
la compañía Berliner Ensemble o volar a Turingia para saludar a Goethe
(1749-1832) y a Baden para conversar con Schiller (1759-1805) y a Pomerania para
felicitar a Thomas Mann (1875-1955) y buscar en los Alpes violetas, las flores
azules de la genciana y el aterciopelado edelweiss.
…Y…
Después de todo este recorrido un brindis de
despedida. Elijo un vaso de cerveza, con o sin alcohol, que cada uno decida:
-Salud y suerte a todos los viajeros, Atenea con 24 Amazonas y el poderoso Zeus
y a cuantos nos han atendido antes, durante y después del viaje, Prosit-
Con la música más solemne de Bach, de Händel, de Beethoven, de Wagner y/o de
Brahms.
El mundo es casi nuestro.
La cronista,
Nieves Fenoy
Gil
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